lunes, 22 de abril de 2013

¿Desde dónde caimos los hombres? Siempre podemos tocar mas la tierra: hasta que volvemos a ella, pero decimos "nos vamos al cielo". Caminando en calles oscuras, podés toparte con un zapallo, Brillan, bailando con la luna, Trenzados a las rejas, Que alguna vez protegían los bienes De adentro hacia afuera Brillan los zapallos y no tuyos ¡Oh que problema! Vas hasta el kiosco: Un kilo de zapallo señor kiosquero, Y cortan un anco a la mitad. Caminando por calles oscuras Cantan los pájaros Mientras.... la luna el cielo... Mientras te invitan a Votar. Vota los pájaros, votá los zapallos. ¡Votá el cielo! Y ahí los brazos te hacen ruido y querés tocar la tierra. Y vaya que la tocás caés como un bloque de granito. De vuelta a erosionarte en el lecho de un río.

domingo, 21 de abril de 2013

Dejá ir como un río.

¿Poraque?

Otra vez este dolor Y otra vez en esta bola de tierra, marrón Otra vez este dolor autoinflingido ¿Cómo fue tu dos mil doce? ¿Y tu dos mil once? ¿Cómo fue que no estamos juntos? Otra vez este dolor en un pedazo de barro que da vueltas Y vueltas Y vueltas Y nunca pasa por el mismo lugar. No pasa por ningún lugar. Volví a encontrarme con mi demonio E hice lo mismo. Me aburre. Me aburre, no le quiero ganar. No quiero jugar a eso, no quiero nunca mas. ¿Otra vez dije eso? ¿Para que te esperé? ¿Para repetirme? Si estuvieras acá orbitando juntos, habría agua en la tierra y se vería de otro color. Marrón. Marrón. Marrón. El billete de quinientos Australes era marrón. De todas las cosas que quise hablarte con el silencio, de todas ¿Qué queda?. En un beso, en un abrazo, en el calor de tu cuerpo. En una bola de tierra que cae en la nada, lejos de cualquier lugar, lejos de sí. En un bola almidonada En una bolita minúscula ¿Cómo nos encontramos? ¿Por qué nos perdemos? Abrazemonos, resistamos el vértigo.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Antes de ayer, caminando, un señor de anteojos y panza, que usaba un cinturón marrón y pantalones al tono, un señor así se me acercó. Empezamos a hablar, él era religioso, y me empezó a contar historias de la biblia, yo asentía cordial pero siempre trataba de tener la razón, cosa de alejarlo, pero no se alejaba y me cansé de tratar de alejarlo; me dijo que tenía nietos y me habló de otras cosas. Sin darme cuenta afirmé algo acerca de la historia argentina, le conté que estudiaba historia, y le conté algo que siempre me llamó la atención: que pueda existir aunque sea un federal aniquila toda posibilidad de unitarismo; a su vez y por el contrario el federalismo puede contener al unitarismo, como un caso especial. El tipo me contó esta historia, que dijo la contaban en su iglesia: "Hace unos cuantos años, en la India, unos misioneros cristianos se establecieron en un pueblo. Hicieron sus cosas de cristianos, se quejaron de los ídolos, de los vestidos, de la comida, del pan, dijeron que no, que no reencarna ninguno y bueno, los hindúes parecen ser mucho mas tolerantes que los cristianos, pero con el correr de los años hubo una sequía y en el pueblo parece que se hartaron de estos tipos y los masacraron. Pum, banda de muertos, ponele seis o siete.... años después una manada de elefantes destruyó el pueblo, ponele siete elefantes".

domingo, 18 de noviembre de 2012

Autoservicio: el progreso

Que carajo piensan los que piensan que carajo Que carajo Rajo, rajo por las tapas de luz, fichas geométricas Quién sabe cuantas palabras mas habrá que despilfarrar Que pasa cuando se te van de las manos y caen explotados a piso o al techo o se quedan en el medio como esas pelusas que ves volar los domingos a la tarde cuando entra el sol por una grieta y tratas de dormir una siesta, abrazado. O escuchás una historia, alguna, cualquiera y mirás hacia algún lado y querés que nunca termine pero sabes que termina y ya ni podés empezar o no te diste cuenta que no importaba. Quién sabe que cosas mas se pueden decir sin ver. Y la injusticia? Qué onda con eso? En la puerta de su casa, señora, vive dios con un perro flaco y usted ni lo mira ni lo quiere ver y le da miedo y le pone una reja al auto; y cuidado con el futuro, seguro de vida o algo asi. En la puerta de mi casa también vive dios, tiene otra forma que no puedo ver. Dejá caer los dias como gorriones, dejá caer los días como monedas, ¿Tan importante puede ser algo como para que te destriaga (volvé, traete de nuevo)? y esto no es mas que una suma de ruidos, mientrás esperás el colectivo algún dios es despreciado. ¿Eso no te hace temblar los pelos de atrás de la cabeza? Y ya ni me importa, y ya no importa ¿Aferrarse al dolor como manera de explicar algo es tan ciego como el optimismo suicida del capitalismo tardío? Tocá cualquier tema. Si podés ser todo. Si pudiera abrir los ojos, si no fuesen sordos. El otro día en el almacén me habló el chino con palabras poéticas, me dijo tres pesos de vuelto.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Amar en el silencio pero no después de las palabras amar en los ojos agua amar en el mar seco Entre las góndolas y las del supermercado: también amar en las ruinas desde las ruinas Nunca fuiste mas palabras Aprender a nada Aprender a ninguna cosa Amar en la comida quemada en las fuentes rotas, en los milagros al revés Y después o antes de eso Estaba escrito en todas partes ¿y qué?

lunes, 29 de octubre de 2012

se desespera y brutalmente arranca un televisor de cuajo saquenlo saquenlo de ahi saquenlo saquenlo y Él en su sueño soñaba analogo: las piedras claman que ella vuelva; que retome las actividades, sentir Y todos esperamos eso, que los edificios lloren y se conmuevan y se llenen de vida un esfuerzo inútil por perdurar gritan en la puerta de la guardia apaguen el universo: no pueden dar vida